El RIGI baja la carga fiscal minera en Argentina para competir con Perú
La Cámara Argentina de Empresas Mineras destacó ante el Senado que el esquema impositivo atrajo 17 proyectos por USD 39.000 millones y equiparó al país con sus competidores de la región.
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) modificó el escenario de atracción de capitales para la minería en Argentina. De acuerdo con lo expuesto por Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), ante el plenario de comisiones de Presupuesto, Economía Nacional y Legislación del Senado de la Nación, este marco legal redujo la presión tributaria del sector a niveles comparables con competidores directos como Perú, Chile, Australia y Canadá.
Competitividad tributaria y divisas
El análisis gremial sostiene que el régimen resolvió tres trabas históricas para el arribo de capitales foráneos. Según detalló Cacciola en el Senado, la carga impositiva total previa a la utilidad sujeta a impuesto superaba el 50% en Argentina sin el nuevo esquema, mientras que con el RIGI se sitúa entre el 38% y el 40%, acercándose a los estándares de las principales plazas mineras.
Asimismo, el representante gremial remarcó dos componentes operativos que explican la reacción del mercado: el acceso con libre disponibilidad a porcentajes de divisas para importaciones y remesa de utilidades al exterior, junto con la alternativa de recurrir al arbitraje y litigio internacional en caso de controversias. Este último factor busca subsanar los antecedentes de incumplimiento de la Ley 24196 de inversiones mineras, vigente desde la década de 1990.
| Indicador minero | Sin RIGI | Con RIGI |
|---|---|---|
| Carga tributaria total | Mayor al 50% | 38% a 40% |
| Destino de arbitraje | Local | Exterior |
La cartera de proyectos y su impacto
La respuesta empresarial a estos términos contractuales ya muestra registros en las oficinas públicas. Cacciola precisó que actualmente se registran 17 proyectos mineros presentados bajo el amparo de la normativa, los cuales suman USD 39.000 millones. De ese total, 12 iniciativas ya cuentan con aprobación oficial por USD 21.000 millones, mientras que cinco permanecen en proceso de evaluación.
Las proyecciones de CAEM indican que el desembolso en el sector alcanzará entre USD 2.400 y 2.500 millones durante 2026. La cifra aumentaría a cerca de USD 4.500 millones hacia 2027 y se estabilizaría entre los USD 7.000 y 7.500 millones anuales a partir de 2028, con el cobre y el litio como los principales motores de ejecución, sumado a las precisiones normativas introducidas en la ley de protección de glaciares.
Para la minería sudamericana, este giro sitúa a Argentina en carrera directa frente a plazas consolidadas como la peruana. Si los cronogramas se cumplen, el país vecino dejará de ser una promesa geológica contenida por el fisco para disputar de lleno las carteras de inversión global en metales de transición energética.